El adiós a un Grande: Ernesto Sábato
"El mundo nada puede contra un
hombre que canta en la miseria"
Ernesto Sábato -
La resistencia
En la madrugada del 30 de abril, en su casa de Santos Lugares y rodeado de árboles añosos, nos abandonó un ícono de la literatura Argentina, Ernesto Sábato. Nos dejó cuando solo faltaban un par de meses para festejar su centenario de vida, el próximo 24 de junio.
Su compañera de vida de sus últimos 30 años y colaboradora, Elvira González Fraga remarcó "Hace como 15 días tuvo una bronquitis y a su edad eso es terrible, estaba sufriendo hace tiempo, pero todavía pasaba algunos momentos buenos, principalmente cuando escuchaba música",
Su velatorio tuvo lugar en el Club Defensores de Santos Lugares, ubicado justo frente a la casa donde el autor de "Sobre héroes y tumbas", "el túnel", Abbadón el exterminador y una multitud de ensayos más, vivió por más de sesenta años y en la que se produjo su fallecimiento.
En 1983, el entonces presidente de Argentina Raúl Alfonsín creó la Comisión Nacional contra la Desaparición de Personas (CONADEP), con el fin de esclarecer los hechos producidos por el régimen militar instaurado en 1976, recibir las denuncias sobre desaparecidos y producir un informe acerca de su trabajo. La Comisión eligió a Sábato como presidente.
Durante el tiempo que duró la investigación, el escritor trabajó con la ex diputada Graciela Fernández Meijide, quien señaló: "Sábato no solo se animó a enfrentarse con el dolor del sufrimiento, sino con el miedo de enfrentarse a todo. Su muerte me provoca mucho dolor, pero también tengo mucho orgullo por haber trabajado con él". Además añadió: "Se enojaba fácilmente con las cosas que sentía que eran injustas", y destacó la labor del escritor en el prólogo del libro Nunca Más, donde repudió el accionar terrorista del estado y compiló la situación de miles de personas desaparecidas durante la dictadura.
Los años que dedicó a investigar "el infierno" de la represión, según sus propias palabras, no le dejaron aliento ni espacio para la literatura. Las conclusiones de la Comisión quedaron recogidas en el llamado Informe Sábato.
El estado de salud del autor era muy delicado desde hacía tiempo. En el año 2005 se recluyó en su casa, de la que casi no salía. Debido a su ceguera se vio obligado a abandonar la lectura y la escritura, y llenaba su tiempo con la pintura.
"Cuando me muera quiero que me velen acá, para que la gente del barrio pueda acompañarme en este viaje final. Quiero que me recuerden como un vecino, a veces cascarrabias pero en el fondo un buen tipo", había sido el deseo de Sábato, según relató su hijo Mario.
En sus diarios de vejez escribió "lo más hermoso de la vida es la gratitud", y desde nuestro humilde lugar es eso lo que hoy queremos darte por habernos regalado tantas páginas maravillosas.
Gracias querido Maestro! Y hasta siempre!!!
![]() |
![]() |
![]() |



